“La pandemia no generó grandes pérdidas, la sequía nos golpeó más”

20 DE OCTUBRE DE 2020

La región Occidental o chaco paraguayo del país está sufriendo una de las peores sequías de las últimas décadas y esto, está generando un impacto negativo mucho más fuerte que el que produjo la paralización de actividades durante la cuarentena total debido a la pandemia del coronavirus.

Gustav Sawatzky, presidente de la Cooperativa Chortitzer, recordó que para el sector productivo este año debía ser el de la recuperación luego de un 2019 bastante duro por los efectos negativos que provocó el clima. Además, esta cooperativa buscaba recuperarse no solo del impacto generado en el ritmo de producción por el fenómeno natural, sino también por el siniestro que habían sufrido en su planta industrial en Loma Plata el año pasado y que les ocasionó millonarias pérdidas.

“Dentro de toda esa calamitosa situación, se registraron pérdidas materiales por valor de US$ 25 millones y unos 300 empleados fueron afectados. El Comité Financiero fue clave para intentar recuperarnos de todo esto, esperábamos que el 2020 sea el año de la reconstrucción, sin embargo, todo se complicó desde el mes de marzo cuando llegó la pandemia”, recordó.

La paralización de actividades se dio justo cuando acababan de cobrar la totalidad del seguro por el siniestro que habían sufrido, entonces, todas las inversiones que estaban previstas para la reconstrucción de la planta se tuvieron que detener. “A pesar de todo lo que tuvimos que pasar, no hubo despidos ni suspensión de empleados”, destacó.

Con este panorama el ritmo de exportación de carne y leche en polvo se vieron severamente afectados entre los meses de marzo a junio y, como si todo fuera poco, se sumó luego la falta de precipitaciones que hizo disminuir el nivel de los ríos y dificulta toda la estructura logística por los problemas de navegación.

“La faena actual por día es solo de 800 animales lo que golpea en las perspectivas para el comercio interno e internacional, no obstante, en lo que refiere al sector lácteo hay un buen stock de leche”, comentó el presidente de la cooperativa.

La empresa tuvo que adaptar rápidamente protocolos sanitarios para seguir produciendo, armando cuadrillas de trabajo para no dejar de operar. “Dentro de todo, somos una empresa privilegiada por no haber cerrado. Tuvimos un excelente año en gastos financieros y la Cooperativa ahora está mejor; la pandemia no generó grandes pérdidas, pero la sequía es la que más golpeó al sector. Recién una lluvia de 20 milímetros podría ser una ayuda para el sector, esta situación nos tiene en incertidumbre”, acotó.

CONSECUENCIAS

Uno de los efectos más notorios de la falta de agua se da a la hora de realizar la venta de animales, pues se debe faenar prematuros y eso baja los precios. “Hacer pronósticos a esta altura sería muy incierto, pero estamos esperanzados en que las cosas puedan mejorar y por las cifras hasta septiembre estuvimos muy bien”, añadió.

Como medida de apoyo desde el Gobierno, destacó que están felices por haber logrado que los productores tengan el acceso a flexibilizar el pago de deudas que se arrastran desde hace años y, en este punto, reconoció que la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) ayudó mucho.

“La cooperativa está bien ubicada, creo que cerraremos bien el año y fue de ayuda el efecto cambiario del dólar que ayudó a mitigar todos estos impactos negativos, a eso, hay que sumar que vemos que el nivel de contagios del Covid está bajando, se está superando esa etapa de miedo y todo esto ayuda a recuperar el ritmo de la actividad económica”, concluyó.

Vote